Mucho se lleva hablando en los últimos tiempos sobre la dependencia y la discapacidad, y es que el Gobierno de España, liderado por Pedro Sánchez, ha aprobado este año el anteproyecto de ley que recoge la reforma de estas dos leyes con varios cambios a favor de estos colectivos. Las dos leyes que se van a reformar son:
- Ley de promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia
- Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad y de su Inclusión Social
Desde el Gobierno han adelantado que esta reforma trata de implantar «un nuevo enfoque que garantice vidas dignas en todas las etapas del ciclo vital, promoviendo el derecho a la vida independiente y a la autonomía personal».
Pero son muchas las personas que tienen discapacidad y se preguntan si con esa condición se puede acceder a la Ley de Dependencia, algo de lo que vamos a hablar en este artículo.
Tengo un grado de 33% de discapacidad, ¿puedo solicitar la ley de dependencia?
Debemos de tener en cuenta que el hecho de tener un grado de discapacidad del 33% no implica que una persona pueda acceder a la ley de dependencia, ya que no todas las discapacidades están vinculadas a una situación de dependencia, aunque otras sí. Sin embargo, con el nuevo cambio normativo, cualquier persona que este en situación de dependencia si tendrá automáticamente un grado de discapacidad del 33%. Y es que con esta nueva reforma se pretende ofrecer una pasarela directa para reconocer una discapacidad del 33% a quien se le conceda cualquier grado de dependencia, prohibirá la discriminación por discapacidad en los seguros y garantizará la accesibilidad universal como derecho.
Por lo tanto, se podría afirmar que para que una persona pueda acceder a la ley de dependencia con un 33% de discapacidad, va a depender más del tipo de discapacidad que tenga la persona que del grado que ostenta esta persona. Debemos de tener en cuenta que las personas que quieran acceder a la ley de dependencia van a tener que cumplir una serie de requisitos que vamos a explicar a continuación.
Requisitos para acceder a la Ley de Dependencia
Si una persona quiere acceder a la situación de dependencia va a tener que cumplir una serie de requisitos. En prime lugar, debemos de tener en cuenta que una persona que se encuentra en esta situación debe de precisar de la atención de otra persona para el desarrollo de actividades de la vida diaria (cuidado personal, actividades domésticas, movilidad…), o de otro tipo de apoyos para mi autonomía personal.
Además, especifica que el motivo puede ser la edad, enfermedad o discapacidad, ligadas a la falta o pérdida de autonomía física, mental, intelectual o sensorial. Todo lo indicado con anterioridad es de carácter permanente.
Eso sí, los expertos explican que hay personas que no se encuentran necesariamente en situación de dependencia, aunque:
- Necesite del apoyo de otra persona después de una intervención quirúrgica.
- Sea una persona con discapacidad y tenga reconocida la minusvalía.
- Tenga reconocida la invalidez laboral.
- Haya sufrido una lesión y necesite estar inmovilizado/a temporalmente.
- Sea mayor y necesite apoyos puntuales de otras personas.
Además, no todas las personas se encuentran en la misma situación de dependencia, ni necesitan de los mismos servicios o prestaciones. Es por ello que si diferencian tres grados diferentes de prestaciones:
- Grado I. Dependencia moderada: cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria, al menos una vez al día o tiene necesidades de apoyo intermitente o limitado para su autonomía personal.
- Grado II. Dependencia severa: cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria dos o tres veces al día, pero no quiere el apoyo permanente de un cuidador o tiene necesidades de apoyo extenso para su autonomía personal.
- Grado III. Gran dependencia: cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria varias veces al día y, por su pérdida total de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, necesita el apoyo indispensable y continuo de otra persona o tiene necesidades de apoyo generalizado para su autonomía personal.
Dependiendo del grado que tenga la persona la cuantía de la prestación económica que puede percibir será mayor o menor.