Para que un alimento sea considerado como un superalimento debe resaltar su valor nutricional por encima de todo. Si además consumimos este producto de forma natural y siendo de temporada, sus propiedades beneficiosas para el organismo se multiplican.
En este caso, el otoño es la mejor época del año para consumir calabaza, una hortaliza tratada como un superalimento por sus propiedades beneficiosas para el organismo.
Y es que los superalimentos no siempre tienen por qué ser de origen exótico o difícilmente accesibles. En este sentido, la calabaza es un producto tradicional que podemos obtener con facilidad en prácticamente cualquier supermercado.
Además, una de las virtudes de la calabaza es su versatilidad en la cocina. Es decir, puede utilizarse para platos fríos, platos calientes, dulces y salados. Ofrece una una gran variedad de posibilidades para su ingesta.
Características y propiedades de la calabaza
La calabaza es una baya de cáscara dura, aunque en el interior contiene una pulpa jugosa de diferentes sabores y texturas, que depende principalmente de la variedad seleccionada.

Si bien, todas las variedades de la calabaza son similares en cuanto a su valor nutricional se refiere. Son ricas en proteínas, fibra vegetal, minerales, calcio, yodo, potasio, magnesio, ácido fólico, vitamina B2, vitamina B6 y vitamina C.
Todas estas propiedades hacen de la calabaza un superalimento para la salud, cuya mejor temporada de consumo es durante el otoño. Sus beneficios son numerosos.
Beneficios del consumo de este superalimento
La calabaza es un alimento que contiene un 90% de agua y buenos nutrientes para la salud. En este sentido, se trata de una baya ideal para las dietas de personas que persiguen perder peso o mantener la línea.
Por otra parte, a este superalimento se le atribuyen propiedades anticancerígenas. La calabaza es rica en betacaroteno, un pigmento del grupo de los carotenoides que le otorga el característico color anaranjado. Además, los betacarotenos se transforman en vitamina A cuando el cuerpo lo requiere.
Así, los betacarotenos ayudan a prevenir diferentes tipos de cáncer, como el de piel, tal y como han comprobado diferentes estudios científicos al respecto.
Por otra parte, al ser rico en betacarotenos o provitamina A, se trata de un alimento que contribuye a preservar una adecuada salud de los ojos y de la visión. Aporta el doble de la cantidad necesaria de vitamina A que necesita una persona adulta cada día.
Además, no hay que olvidar la presencia de dos antioxidantes esenciales entre la composición de la calabaza. Se trata de la luteína y zeaxantina, los cuales ayudan a prevenir la aparición de cataratas y ralentizan el desarrollo de la degeneración macular.
Finalmente, la calabaza también es un superalimento para la salud cardiovascular, especialmente por su alto contenido en potasio. Este mineral es clave para regular la presión arterial, fortalecer el tejido miocárdico y conservar la salud cardiovascular en general.