Sonsoles Conde se convirtió en la primera concursante con discapacidad de Masterchef en España. Su paso por la televisión sorprendió, ya que en todas las ediciones que había celebrado no se había visto ninguna persona en silla de ruedas. Por eso ella defiende un nuevo enfoque de la discapacidad en la televisión. Siempre que se habla de la discapacidad, al menos a su juicio, se hace desde «la pena o la telemendicidad». Es por ello que aboga por que haya cada vez más ejemplos de personas con discapacidad delante de las cámaras.
Recientemente ha realizado una entrevista con Servimedia, donde ha dejado varios titulares llamativos. «Cuando he visto testimonios de personas con discapacidad en televisión, siempre se le da un enfoque desde la pena o la telemendicidad. Yo para nada me veo representada en eso; tengo una vida de lo más normal, de lo más plena y de lo más feliz, y eso es lo que quiero transmitir», afirmaba Sonsoles.
Y es que la presencia de personas con discapacidad en televisión sirve para que las el resto de personas con discapacidad se identifiquen con ellos y no se vean discriminados. Además sirve para darle más visibilidad entre los televidentes con discapacidad.
Por todo ello, Sonsoles apuesta por que la discapacidad deje un poco de ser tabú en televisión y haya más ejemplos de personas con discapacidad delante de las cámaras. «La proyección pública de un programa como en el que yo estuve hace que cualquier persona que está sentada en el sofá de su casa, de repente se le abra como una puerta y vea cosas que no se había planteado», decía Sonsoles.
Cuando tenía 21 años, ella sufrió un accidente que la privó de movilidad en las piernas, pero no de sus ganas de luchar.
«Mientras yo pueda hacerlo, no quiero ningún trato diferencial»
Hablando sobre su paso por el programa, Sonsoles resalto varias cosas. Asegura que en MasterChef le decían si quería que Samantha Vallejo le hiciera la compra en el supermercado para coger los alimentos. «Les dije que no, que la tengo que hacer yo, quiero que se vea eso».
Por ello, la exconcursante huye de esos enfoques de «pena». «Mientras yo pueda hacerlo, no quiero ningún trato diferencial», señala. De su paso por el programa se fue agradecida, pues le trataron «como una más». Además, le adaptaron la cocina para que estuviera «unos centímetros más baja» y pudiera cocinar sin dificultad desde su silla de ruedas.
En busca de nuevos objetivos
En la entrevista, Sonsoles Conde reconoció que su «sueño» es hacer un programa de aventuras al estilo «del de Jesús Calleja». Eso sí, dando visibilidad a la discapacidad. Y es que como ya aseguró en su presentación en el programa, le encanta viajar y el deporte.
«Hay que salir a normalizar tu vida», ha defendido, pero «por mucho que lo cuentes y lo digas, no es lo mismo que si lo ves». Por el momento, el proyecto de Sonsoles Conde es ayudar a otras personas con una discapacidad sobrevenida a superar las «fases de enfado o de frustración» que se atraviesan después de un accidente como el suyo, y que tuvo que afrontar con solo 24 años. «Como te quedes ahí, no sales de ese pozo».
Ella pone de ejemplo su accidente. «Al año siguiente estaba muy perdida y no sabía qué hacer con mi vida. La Fundación ONCE sacó unas becas, solicité una y me la dieron, así que estuve haciendo un MBA en la Universidad Autónoma que me reactivó; conocí otra realidad que me ayudó», ha relatado.
Ahora, desde su blog, sonsolesconde.es, presta ayuda a otras personas con discapacidad.
Su paso por Masterchef
La octava edición del talent culinario de televisión Masterchef contó entre sus participantes con Sonsoles Conde, una persona con discapacidad.
A los castings de esta nueva edición se han presentado unos 30.000 aspirantes, de los que solo 17 concursantes lograron entrar. Un programa que ha ido creciendo con el paso de los años en España, y que con sus tres versiones (normal, junior y celebrity) cuenta ya con casi una veintena de ediciones. Entre sus concursantes, y por primera vez, contó con una persona con discapacidad.
Sonsoles se considera una «loca de la vida” y amante de los viajes, de hecho cuenta con un blog donde cuenta sus aventuras en países como Argentina, Corea e Italia. «Yo ya no quiero que nada más me paralice la vida. Con una actitud positiva las cosas son mucho más fáciles. Ya he aprendido lo que es el dolor. Ahora me posiciono en aprender desde el disfrute», señalaba Sonsoles.
Tras varias semanas de concurso, el jurado decidió que se marchará, pero como ella afirmó, Masterchef ha sido «una experiencia increíble, me ha llevado al límite muchas veces y me ha sacado de mi zona de confort». «Esto me ha servido para crecer y reinventarme y utilizar todas mis herramientas para salir a flote y a seguir adelante», sentenciaba la de Burgos.
«Si empecé este programa diciendo que quería aprender cosas nuevas desde el disfrute, Masterchef lo ha cumplido con creces. Ha sido una gran experiencia a la que siempre estaré agradecida», apuntaba Sonsoles.
Por último, la concursante se despidió con el mismo mensaje que se presentó: «Los limites están en la mente de cada uno».