La pensión de orfandad, tal vez, sea la prestación económica más amarga que una persona puede recibir, ya que implica, de manera directa, el fallecimiento de un progenitor; o de los dos, en casos de orfandad completa. Por tanto, la Seguridad Social presta esta ayuda a las personas que hayan sufrido esta pérdida con el objetivo de mitigar el impacto económico y evitar situaciones de vulnerabilidad.
No obstante, la propia Administración ha endurecido notablemente los requisitos para optar a la pensión de orfandad. Por ello, a partir de ahora, los demandantes de esta prestación deberán conocer qué condiciones deben presentar para ser beneficiarios de la ayuda, así como presentar la documentación pertinente que ponga de manifiesto el cumplimiento de los citados condicionantes. Por otro lado, en caso de no estar a la altura de las demandas de la Seguridad Social, el organismo podría retirar o suspender esta prestación.
Requisitos para optar a la pensión de orfandad
Para ser beneficiario de la pensión de orfandad, las personas solicitantes deberán cumplir estrictamente los requisitos establecidos por la Seguridad Social. Además se trata de una prestación revocable, es decir, está sujeta a revisiones y modificaciones para corroborar que está cumpliendo la normativa.
- Edad: la pensión se concede a menores de 21 años. Sin embargo, puede extenderse hasta los 25 años si el beneficiario está cursando estudios y no realiza un trabajo remunerado o si sus ingresos son inferiores al Salario Mínimo Interprofesional (SMI).
- Discapacidad: en casos de incapacidad permanente absoluta o gran invalidez, la pensión puede prolongarse más allá de los 25 años.
Además, se antoja indispensable que los beneficiarios comuniquen cualquier cambio en su situación personal o económica a la Seguridad Social para evitar la suspensión de la prestación. Por tanto, cabe mencionar que la Administración Pública recuerda la necesidad de que los beneficiarios de la pensión de orfandad cumplan estrictamente con los requisitos establecidos para mantener esta prestación. La falta de cumplimiento puede resultar en la suspensión o extinción de la pensión, afectando directamente al sustento económico de los afectados
Motivos para perder la pensión de orfandad
Al igual que existen una serie de condiciones para ser beneficiario de la pensión de orfandad, existen otras causas que pueden motivar la suspensión de la misma. Además, la Seguridad Social incide en que esta prestación «no es vitalicia» y puede extinguirse por diversas razones. Entre ellas, destacan las siguientes:
- Edad límite: al cumplir la edad máxima establecida (21 o 25 años, según el caso).
- Superación de una incapacidad: si el beneficiario recupera su capacidad laboral.
- Adopción: si el beneficiario es adoptado.
- Matrimonio: en algunos casos, el matrimonio del beneficiario puede ser motivo de extinción de la pensión, salvo en situaciones de gran invalidez.
Por tanto, para evitar la pérdida de la pensión, es crucial que los beneficiarios mantengan una comunicación fluida con la Seguridad Social, informando sobre cualquier cambio en su situación que pueda afectar al cumplimiento de los requisitos establecidos. Solo así se podrá garantizar la continuidad de la prestación y se evitan posibles sanciones o devoluciones de cantidades indebidamente percibidas.