La duración máxima de una baja por incapacidad temporal es de un año, por norma general. Sin embargo, en determinados casos, la baja laboral puede alargarse hasta dos años como máximo. Para ello, es necesario que se cumplan ciertos requisitos.
Durante el periodo de baja laboral, el trabajador afectado recibe una prestación por incapacidad temporal. Normalmente, esta prestación tendrá un importe inferior a su salario, aunque en determinadas situaciones se puede percibir el 100%.
Desde la Seguridad Social señalan que la incapacidad temporal «es un subsidio diario que cubre la pérdida de rentas del trabajador producida por enfermedad común o accidente no laboral, enfermedad profesional o accidente de trabajo y los períodos de observación por enfermedad profesional».
Un año de baja por incapacidad temporal
Cuando un trabajador cumple un año de baja por incapacidad temporal, la Seguridad Social prorroga automáticamente la situación de baja por seis meses más, pudiendo llegar hasta un máximo de 18 meses (un año y medio).
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En muchas ocasiones, el trabajador recibe el alta médica antes de cumplir el año de baja laboral o año y medio. Además, una incapacidad temporal también puede derivar en el reconocimiento de una pensión por incapacidad permanente por parte del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS).
Si el trabajador alcanza los 545 días (18 meses) de baja por incapacidad temporal, la Seguridad Social está obligada a abrir un expediente de incapacidad permanente. A través de este expediente, los profesionales de la Seguridad Social deben analizar la situación del trabajador.
Una vez que se ofrece una resolución sobre el expediente de incapacidad permanente abierto de oficio, pueden darse varios escenarios posibles:
- Que se reconozca al trabajador una pensión de incapacidad permanente.
- Que se deniegue la incapacidad permanente y den el alta al trabajador.
Igualmente, tal y como explican los expertos de ‘CampmanyAbogados’, también puede ocurrir «que el INSS entienda que aún debes estar en tratamiento, y de forma extraordinaria, prorrogue tu baja médica hasta un máximo de seis meses más, de modo que puede extenderse hasta los 24 meses. Este mecanismo se denomina demora de calificación».
Dos años de baja laboral
Son pocos los casos en los que la Seguridad Social permite a un trabajador estar dos años de baja por incapacidad temporal. Para que la demora de calificación llegue a producirse, es necesario que se den una serie de condiciones básicas.
Hablamos de un supuesto «sumamente extraordinario». Así, la Seguridad Social ofrece una nueva prórroga hasta los dos años de baja en aquellos casos en los que se prevé que el trabajador puede tener una recuperación en poco tiempo.
Desde ‘CampmanyAbogados’ indican que «en la práctica, la demora de calificación de los 18 a los 24 meses solo se otorga cuando la persona acaba de someterse a una intervención quirúrgica y está convaleciente».
Lo normal es que al cumplir 18 meses de baja por incapacidad temporal, la Seguridad Social abra un expediente de incapacidad permanente. A partir de ahí, el INSS determinará si el trabajador cumple los requisitos para cobrar una pensión de incapacidad permanente o si recibirá el alta médica.
Sin embargo, ante situaciones excepcionales, la Seguridad Social puede permitir que el trabajador llegue a dos años como máximo en situación de baja laboral por incapacidad temporal. Al cumplir dos años de baja solamente se contemplan dos soluciones: recibir el alta médica o el reconocimiento de una incapacidad permanente.