En torno a 6 millones de personas reciben una pensión de jubilación en España, aunque no todas corresponden al mismo régimen ni son del mismo tipo. Si bien la prestación contributiva de jubilación más común en el país es la conocida como pensión de jubilación ordinaria.
La pensión de jubilación contributiva es una prestación que se encarga de cubrir la pérdida de ingresos a la que se enfrenta una persona cuando alcanza una edad determinada y finaliza su vida laboral. Sin embargo, existen casos en los que una persona puede percibir una pensión de jubilación y seguir trabajando.
Dos de estos de estos supuestos son la pensión de jubilación activa y jubilación flexible. En esta publicación vamos a tratar de explicar en que consisten estas dos modalidades de jubilación, las cuales permiten la compatibilidad con la actividad laboral.
Las diferencias más destacadas entre la pensión de jubilación activa y jubilación flexible las encontramos respecto a la cotización, tipos de actividad compatibles y efectos de la pensión después de poner fin a la vida laboral.
Pensión de jubilación activa
La jubilación activa es aquella por la que el pensionista puede percibir dicha prestación y compaginarla con la realización de una determinada actividad laboral. Según afirman desde el banco BBVA, la pensión de jubilación activa se admite en todos los regímenes de la Seguridad Social, a excepción de tipos pasivos.
Estos son algunos de los requisitos más característicos de la pensión de jubilación activa en España este año 2021:
- La cuantía ha de ser el 100% de la base reguladora.
- El trabajo a desarrollar deberá desempeñarse siempre en el sector privado. Es decir, no puede realizarse actividad laboral en empleos de carácter público.
- Este tipo de prestación es compatible tanto con un trabajo por cuenta propia, como con una actividad laboral por cuenta ajena.
Si bien, es necesario tener claro que en la jubilación activa, el porcentaje de la pensión que se mantiene en cualquier caso es del 50%, independientemente de la jornada laboral a realizar. No obstante, según dejan claro desde BBVA, «en este caso nunca se aplicarán los complementos por mínimos para completar el importe percibido».
Una excepción son los trabajadores autónomos que accedan a la pensión de jubilación activa, ya que podrán percibir el 100%, siempre que empleen como mínimo a un trabajador por cuenta ajena.
Así, al finalizar la actividad laboral concreta, el pensionista retornará a recibir la prestación de jubilación integra que le corresponde. Esto es, no sufre ninguna modificación en la cuantía de la pensión de jubilación a consecuencia de haber llevado a cabo una actividad laboral en el transcurso de este tipo de prestación.
Pensión de jubilación flexible
Por su parte, en la pensión de jubilación flexible, la persona beneficiaria también tiene la posibilidad de realizar un trabajo de forma simultánea. Pero en este caso, con un contrato a tiempo parcial. Si bien, para esta situación la cuantía de la prestación se reduce de manera proporcional a la jornada de trabajo a desempeñar.

Al igual que para percibir cualquier tipo de prestación, el ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migración establece una serie de requisitos mínimos para acceder a la pensión de jubilación flexible. Estos son algunos de los más destacados:
- El trabajo a realizar debe ser con un contrato a tiempo parcial, que conlleve una reducción de la jornada laboral entre un 25 y un 50% en comparación con un trabajador con un contrato a tiempo completo.
- Pueden realizar varias actividades laborales a la misma vez. Sin embargo, el computo de todas ellas no puede superar el 50% de la jornada.
- Para este tipo de prestación no pueden desarrollarse empleos del sector público o trabajos por cuenta propia.
- Durante el periodo de tiempo que dure el contrato tiempo parcial, la cotización se calculará aplicando las mismas reglas que para cualquier otro trabajador.
Así, una vez que el pensionista desea volver a la jubilación total, la Seguridad Social recalcula la cuantía de la pensión correspondiente en función con las nuevas cotizaciones realizadas durante el periodo que llevó a cabo la actividad a tiempo parcial. Esta es una de las grandes diferencias con la pensión de jubilación activa.
Jubilación flexible y parcial
Llegados a este punto, muchas personas os preguntaréis que diferencia existe entre la jubilación flexible y la parcial. Pues bien, en la parcial el trabajador pasa de una situación de contrato a tiempo completo a un contrato de tiempo parcial. Es decir, accede a la pensión de forma proporcional en función a la jornada laboral que se ha visto reducida. En otras palabras, parte de una situación activa hacia una pasiva.
Y por su parte, en la jubilación flexible la persona ya se encuentra en una situación pasiva, ya que es pensionista. Lo que ocurre es que en este caso vuelve parcialmente a una situación activa al desarrollar de forma simultánea una actividad laboral.