Entre los múltiples alimentos de mar y de río que suelen deleitar el paladar de las personas, los crustáceos con uno de los más populares, siendo parte importante de las cocinas más sofisticadas del mundo hasta los platos típicos de muchas regiones.
Pero más allá del sabor y la versatilidad de los crustáceos, su popularidad ha crecido por la gran cantidad de propiedades que aportan beneficios a nuestra salud.
¿Qué son los crustáceos?
Los crustáceos son todos aquellos animales marinos que se caracterizan por ser artrópodos y por tener un sistema de respiración mediante branquias, además de tener dos antenas y distintos tipos de apéndices distribuidos en el cuerpo, pero sobre todo se caracterizan por poseer una cubierta bastante dura y resistente, es decir que tienen un caparazón.
Propiedades nutritivas de los crustáceos
Los crustáceos son una fuente de proteínas, pudiendo encontrar un aproximado de 19,5 gramos por cada porción de 100 gramos, además de poseer 5,1 gramos de grasa y solo aportar 124 kilocalorías.
Otra de sus bondades es la variedad y cantidad de minerales, entre los más resaltantes podemos mencionar al calcio, el yodo, el hierro, al magnesio, el fósforo y el potasio.

Benéficos de comer crustáceos
Ayuda en el aumento de masa muscular
Gracias al alto valor biológico de la proteína de los crustáceos y la baja cantidad de grasa, es un alimento ideal para quien busca desarrollar tejido muscular de manera saludable.
Ayuda a prevenir la anemia
Su alto contenido de hierro, permite que se estimule la producción de hemoglobina, lo que trae como consecuencia tener un cuerpo con mucha más energía, reduciendo el riesgo de padecer anemia.
Fortalece la salud e los huesos
Su porcentaje de calcio permite que el sistema óseo se vea favorecido, haciendo que los huesos sean mucho más resistentes, lo que se traduce en un riesgo menor de padecer enfermedades como la osteoporosis.
Protege las células del cuerpo
La vitamina E presente en los crustáceos junto al efecto de los antioxidantes, permite que las células sea ven protegidas de los efectos que les producen los radicales libres y distintas sustancias tóxicas que pueden ingresar al cuerpo.
¿Existen riegos en el consumo de crustáceos?
Como en todos los alimentos, los crustáceos también tienen contraindicaciones que debemos tener en cuenta.
En primer lugar, debemos saber que los crustáceos de mar suelen acumular cantidades significativas de sodio, así que un consumo elevado de estos puede tener consecuencias negativas en nuestro sistema circulatorio, pudiendo afectar la circulación de la sangre y las funciones del corazón.
Por otro lado, es importante conocer cuáles son las fechas en las que se permite la pesca y consumo de este alimento, ya que existe un periodo de veda en el cual su carne puede transformarse en una toxina bastante peligrosa para el organismo.
También es de suma importancia que al momento de prepararlos pase por un proceso de cocción correcto, ya que muchos de estos animales, sobre todo los de río, pueden contener parásitos en su interior, y estos pueden alojarse en el cuerpo de quien los consume.
¿Qué se pueden preparar con los crustáceos?
La versatilidad de los crustáceos en el mundo gastronómico permite integrarlos en una gran variedad de recetas, siendo las más populares, las sopas, los guisos, las ensaladas e incluso las pastas, entre muchas recetas más.