¿Eres de los que prefiere tener tu dinero en efectivo en casa? Pues tranquilo, pues es perfectamente legal. Puedes guardar todos tus ahorros bajo el colchón sin que eso signifique estar cometiendo una ilegalidad. Y es que con el auge de los bancos, hay quienes pueden pensar que la normativa busca algún recoveco a través del cual, prohibirte disponer de tu dinero en efectivo en el lugar que consideres oportuno fuera del banco, sin embargo, cada persona cuenta con la libertad de guardar sus ahorros donde considere.
Sin embargo, entidades tan importantes como el Banco de España, no aconsejan esta práctica. ¿El motivo? Que puedes correr el riesgo de quedarte sin nada. Pues guardar todo tu dinero en efectivo en casa, te expone ante un robo o una desgracia como un incendio, una inundación o cualquier otra circunstancia, a perder todos tus ahorros sin que puedas acreditar el monto perdido ni tener opción a reclamarlo al seguro. No obstante, el Banco de España sí aconseja tener en casa la cantidad suficiente de dinero en efectivo como para poder cubrir los gastos fijos durante al menos seis meses.
Hacienda sabe si guardas dinero en efectivo bajo el colchón
Si prefieres tener tu dinero en efectivo guardado en casa, adelante, pues ninguna ley te lo impide. Sin embargo, tengas la cuantía que tengas, esta debe estar perfectamente justificada ante Hacienda, pues de no ser así, sí podrías incurrir en un fraude fiscal. No obstante, como hemos comentado anteriormente, entidades tan importante como el Banco de España, no aconsejan esta práctica por el peligro que supone ser responsables de la custodia de todos nuestros ahorros en un solo lugar.

La pregunta más recurrente en estos casos es, si cada español puede decidir si tener o no su dinero en efectivo guardado en casa, ¿Cómo puede Hacienda controlar la cantidad de la que disponemos? Pues en esencia, en base a cómo y cuándo lo movemos. Y es que en algún momento, vamos a tener que mover el dinero del banco a casa, realizar algún pago o incluso ingresar ese dinero. En estos casos, la ley sí ejerce un control sobre nuestros actos.
Concretamente, el artículo 93 de la Ley General Tributaria: «Todos los bancos tienen la obligación de proporcionar a la Administración tributaria toda clase de datos, informes, antecedentes y justificantes con trascendencia tributaria relacionados con el cumplimiento de sus propias obligaciones tributarias o deducidos de sus relaciones económicas, profesionales o financieras con otras personas».
Limitaciones impuestas por la ley
Las limitaciones impuestas por Hacienda hacen que este organismo controle el dinero en efectivo que movemos. Así pues, por ejemplo, cada vez que una persona retira o ingresa más de 3.000 euros en una cuenta bancaria (O de una cuenta), la entidad bancaria en cuestión, debe enviar todos los datos importantes de esa operación a la Agencia Tributaria.
La misma información se facilita a la Agencia Tributaria en los casos en los que una persona mueva cantidades importantes con billetes de 500 euros. Por tanto, los bancos son colaboradores necesarios para el fisco. Y es que el objetivo de Hacienda no es otro que evitar la evasión fiscal y detectar posibles actividades delictivas que haya detrás.
Pero no solo eso. España cuenta con una gran economía sumergida que opera al margen de la ley. Es decir, un dinero que no se justifica ante Hacienda. Es por ello, que además le normativa fiscal cuenta con leyes como la que prohíbe realizar pagos con dinero en efectivo de un producto o servicio por un importe mayor a los 1.000 euros, o prohíbe el transporte de más de 100.000 euros sin contar con autorización.